Redacción Monsviridis – El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, recortó la ayuda externa a China en tan solo un año, según detalla un informe de la Oficina y Presupuesto.

Los registros obtenidos por The Spectator sobre la contabilidad de los gastos de EE. UU. en China, indican que la ayuda directa cayó de 62 millones en el 2019 a 30 millones en el 2020, lo que equivale a una disminución del 52%.

Respecto al gasto en competencia estratégica con China, se produjo un salto de 42,4 mil millones a 47,5 mil millones, un aumento del 12%. Del mismo modo, Estados Unidos también impuso aranceles por valor de 60 mil millones de dólares sobre productos importados.

También fueron varios los programas de asistencia a China que vieron una reducción importante en el gasto o se suspendieron por completo en la administración de Donald Trump, un ejemplo son las garantías financieras para transacciones chinas del Export-Import Bank, que para el 2019 proporcionó 11 millones en garantías, mientras que en 2020 no proporcionó ninguna.

Por su parte, la Agencia de Comercio y Desarrollo de EE. UU. terminó sus operaciones en China, recortando inversiones por valor de 2 millones de dólares en proyectos de infraestructura chinos.

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Según informa The Spectator, Estados Unidos de igual manera puso fin a su programa del Cuerpo de Paz en China tras la pandemia.

El primer informe sobre los gastos del gobierno a China se ha dado a conocer como el resultado de los esfuerzos de la administración de Trump por aplicar políticas económicas mediante las cuales podiera cortar la influencia del Partido Comunista chino en los Estados Unidos, así como en el mercado global.

El medio antes citado señala que, en comparación, las administraciones pasadas normalizaron las relaciones comerciales con el PCCh y le permitieron actuar como un régimen liberal en las instituciones globales con la esperanza equivocada de que una alianza económica beneficiosa alentaría a China a comportarse bien.

Por otro lado, durante el 2016, la campaña de Trump trabajó para combatir la política económica china de la cual dijo que “se aprovechó” de los estadounidenses a través de los desequilibrios comerciales, así como la manipulación en los valores de las divisas, según el Washington Free Beacon.

Del mismo modo, el presidente Trump concentró sus esfuerzos en aumentar la retórica contra el régimen chino luego de que se diera a conocer el peligro que representaba la pandemia del virus PCCh o coronavirus y su impacto en todo el mundo.

Durante el mes de julio del año pasado el presidente Trump tomó la decisión de retirarse de la Organización Mundial de la Salud al respaldar el cuestionado manejo del régimen chino del brote tras encubrir información importante que hubiera permitido una acción más inmediata que sirviera para contener el virus a nivel internacional.

Adicionalmente, la administración Trump implementó sanciones adicionales a las empresas que apoyaban al ejército chino.

Trump además tomó medidas contra los institutos Confucio al interior de las universidades estadounidenses por instaurar programas de desinformación que impulsan la propaganda del régimen chino.

La semana pasada, mediante una orden ejecutiva, Trump prohibió el uso de ocho aplicaciones chinas empleadas por el régimen comunista para el espionaje.

“Mediante el acceso a dispositivos electrónicos personales como teléfonos inteligentes, tabletas y computadoras, las aplicaciones de software conectadas a China pueden acceder y capturar vastas franjas de información de los usuarios, incluida información sensible de identificación personal e información privada”, detalló el presidente Trump.

César Munera – Monsviridis