Redacción MonsviridisEl precario estado mental que caracteriza al presidente estadounidense, Joe Biden, causa preocupación a los electores y más aún ahora que los códigos nucleares están a su disposición.

Así lo expresó el estratega político y exjefe de la Casa Blanca, Stephen Bannon junto a su equipo periodístico, resaltando el corte que la Casa Blanca le hizo a Biden cuando se ofreció a responder preguntas a los periodistas, mostrándose alarmado de que eso le ocurriera al comandante en jefe, en la emisión del 4 de marzo. 

“El tiene los códigos nucleares. No es gracioso, esto es serio”, dijo Bannon con preocupación notando también que la Casa Blanca nunca explicó las razones por las que sacó del aire a Biden en esa incómoda situación.

Su interlocutor, el asesor político conservador británico y miembro del equipo periodístico, Raheem Kassam, enfatizó: “Me preocupa profundamente que el comandante en jefe esté mentalmente enfermo”, deplorando también que los medios izquierdistas lo defiendan constantemente. 

Por su parte, el periodista de Fox News, Karl Rove, también considera que la Casa Blanca protege a Biden del eventual peligro de que al responder las preguntas de los reporteros haga bajar aún más sus porcentajes de aprobación. 

“Creo que es probable que sus índices de aprobación bajen más porque la gente está mirando el proyecto de ley de ayuda a la COVID [virus PCCh] y diciendo, ¿de qué se trata todo ese gasto en política que hay ahí?”, dijo Rove.

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Para empeorar la imagen de Biden aumentan las críticas porque luego de estar 44 días a cargo de la nación, no se atreve, o no le permiten, todavía a atender la primera rueda de prensa prescindiendo de la protección que se le provee a cada paso. 

La preocupación de que Biden detente poderes especiales para la guerra es tan grande, que varios senadores de ambos partidos presentaron el 3 de marzo un proyecto de ley para despojarlo de algunos de ellos. 

Según el proyecto de ley se revocarían las autorizaciones de 1991 para el uso de la fuerza militar en Irak, y la AUMF [Resolución de Irak] de 2002 aprobada tras el terrible ataque ocurrido el 11 de septiembre, que tanto impacto causó en el país, de acuerdo con Political Insider. 

Esta medida está liderada por el senador republicano Todd Young y el senador demócrata Tim Kaine, tras la reciente orden de Biden para que Estados Unidos lance ataques aéreos contra Siria sin la aprobación del Congreso.

El senador Young dijo al respecto: “El Congreso ha estado operando en piloto automático cuando se trata de nuestros deberes esenciales para autorizar el uso de la fuerza militar”.

Y agregó: “El hecho de que las autorizaciones para estas dos guerras sigan siendo ley hoy en día es ilustrativo del fracaso bipartidista del Congreso en el desempeño de su función de supervisión constitucionalmente obligatoria”.

José Hermosa – Monsviridis.com