Redacción Monsviridis – Los planes de inmigración indiscriminada lanzados por el presidente Joe Biden, sumado a la intención de imponer por la fuerza un salario mínimo de 15 dólares, resultan un combo explosivo que, según Joseph LaVorgna, economista jefe en el Consejo Económico Nacional durante la administración Trump, terminará perjudicando principalmente a los estadounidenses más pobres y a los inmigrantes legales.

LaVorgna, en el programa de televisión Just the News AM, criticó con firmeza las políticas de la administración Biden, que con un discurso romántico, los demócratas presentan las medidas como políticas moralmente correctas, pero finalmente terminan perjudicando sobre todo a los más necesitados.

“Si solo tiene un programa que esencialmente deja entrar a cualquiera que quiera entrar, lo que terminará haciendo es deprimir los salarios y realmente perjudicar a las personas menos calificadas en este momento en la parte inferior de la distribución de ingresos”, justamente el efecto contrario por el cual la izquierda dice luchar.

En 2010, bajo la administración de Obama, la Comisión de Derechos Civiles de Estados Unidos (USCCR por sus siglas en inglés) publicó un informe titulado “El impacto de la inmigración ilegal en los salarios y las oportunidades de empleo de los trabajadores negros”.

Entre los hallazgos más destacados, se estimó que los trabajadores ilegales representan hasta un tercio del total de inmigrantes en los Estados Unidos y que la inmigración ilegal ha tendido a aumentar la oferta de mano de obra poco calificada y de bajo salario disponible. 

Los efectos de esta situación sobre los estadounidenses más empobrecidos y los inmigrantes legales de menos recursos, son devastadores. Teniendo en cuenta la competencia desleal que implica un ciudadano ilegal dispuesto a cobrar mucho menos por el mismo trabajo.

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Uno de los sectores más afectados es sin duda la comunidad negra, sobre la cual la administración Trump tuvo un gran compromiso y realizó muchas acciones concretas que llevaron a mejorar su calidad de vida en términos generales y entre otros logros llevó a los trabajadores afroamericanos a lograr sus tasas de desempleo más bajas. 

Pero cómo continúan siendo un sector de la población muy vulnerable, estas nuevas políticas los perjudican directamente.

Los logros de la administración Trump en materia de empleo y reducción de pobreza, se basaron justamente en un control estricto de la inmigración ilegal e incentivos a los productores y emprendedores estadounidenses, garantizando políticas de libre mercado que les permitieron a las empresas locales, grandes y chicas, desarrollarse, crecer y en consecuencia contratar más empleados.

En este sentido LaVorgna advirtió que hay que asegurarse de que la inmigración ilegal no suprima los salarios de los trabajadores menos calificados, y que debería ser una prioridad para cualquier plan de inmigración.

También fue criticado el plan de aumentar el salario mínimo a 15 dólares la hora, una propuesta incluida en el plan de estímulo de Biden de 1,9 billones de dólares, que dicho sea de paso, también fue fuertemente criticado.

La Oficina de Presupuesto del Congreso, que no es partidista, estimó que  la propuesta daría lugar a la pérdida de 1,4 millones de puestos de trabajo y aumentos de precios de los productos básicos.

En el contexto de crisis económica actual, donde miles de empresas están en una situación económica crítica, la imposición de un salario mínimo puede fácilmente llevarlas a la quiebra, mientras que las empresas grandes, y sobre todo las monopólicas, llevarán el aumento en sus costos salariales a los precios de sus productos, lo que generará una inevitable inflación de precios.

Actualmente, con más de 18 millones de estadounidenses sin trabajo, la entrada casi irrestricta de inmigrantes, el cierre de miles de negocios y una espiral inflacionaria, son factores determinantes para construir un verdadero caos económico y social.

Andrés Vacca -Redacción Monsviridis