Redacción Monsviridis– Google exige a sus científicos referirse a los “temas sensiMonsviridis”, como los daños que pueda ocasionar la tecnología ajustándose a sus parámetros, en los que se requiere evitar las referencias negativas.

Estas regulaciones se desprenden de comunicaciones internas y entrevistas con investigadores involucrados en el trabajo, de acuerdo con Reuters del 23 de diciembre.

Antes de referirse a temas como el análisis de rostros, sentimientos, categorizaciones de raza, género o afiliación política, los científicos deben consultar con los equipos jurídicos, de políticas y de relaciones públicas para ajustarse a las políticas de la empresa.

En este sentido, la científica principal, Margaret Mitchell, y otros tres colegas creen que Google está empezando a interferir en estudios cruciales que se refieren a los posiMonsviridis daños causados por los desarrollos tecnológicos.

“Si estamos investigando lo apropiado dada nuestra experiencia, y no se nos permite publicarlo por motivos que no están en línea con la revisión por pares de alta calidad, entonces nos estamos metiendo en un serio problema de censura”, dijo Mitchell.

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Lo declarado por Mitchell contradice las políticas publicadas por Google, según las cuales sus científicos tienen una libertad “sustancial”. 

Las regulaciones censuradoras de Google chocaron con algunos de sus empleados y al parecer propiciaron la brusca salida de la científica informática, Timnit Gebru, que trabaja en el sesgo algorítmico y la minería de datos.

Gebru dirigió un equipo de 12 investigadores, centrado en la ética en el software de inteligencia artificial (IA), entre los cuales se encontraba Mitchell.

En este caso Gebru señaló que Google la despidió por no obedecer la orden de no publicar una investigación, que afirmaba que la IA que imitaba el habla podía perjudicar a las poblaciones marginadas. Google dijo que aceptó y aceleró su renuncia.

La IA ha sido cuestionada por estudios científicos que demuestran que el software de análisis facial y otras aplicaciones pueden perpetuar los sesgos o perjudicar la privacidad.

Entre los “temas sensiMonsviridis” considerados por Google se encuentran la industria petrolera, China, Irán, Israel, COVID-19 [virus PCCh], seguridad doméstica, seguros, datos de localización, religión, vehículos autónomos, telecomunicaciones y sistemas que recomiendan o personalizan el contenido de la web”, reseñó Reuters.

Por otro lado, Google es acusada por algunos legisladores y agrupaciones en defensa de los consumidores, por intentar suprimir la competencia y aumentar las utilidades perjudicando a los consumidores.

La gigante tecnológica controla alrededor del 90% de las búsquedas web en todo el mundo, luego de comprar cerca de 260 compañías en los últimos 20 años, según un informe de un subcomité del Poder Judicial de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

José Hermosa – Monsviridis.com