El presidente Biden ya ha propuesto billones en nuevos gastos junto con subidas masivas de impuestos. Pero la Casa Blanca está considerando otra subida más a los impuestos.

«La Casa Blanca está considerando la posibilidad de aumentar el impuesto sobre las ganancias de capital al 39.6 % para las personas que ganen un millón de dólares o más», informa Fox Business. Para contextualizar, el impuesto sobre las ganancias de capital es «un impuesto sobre el crecimiento del valor de las inversiones en el que se incurre cuando los individuos y las empresas venden esas inversiones», según Investopedia.

El presidente Biden ya ha propuesto billones en nuevos gastos junto con subidas masivas de impuestos. Pero la Casa Blanca está considerando otra subida más a los impuestos.

«La Casa Blanca está considerando la posibilidad de aumentar el impuesto sobre las ganancias de capital al 39.6 % para las personas que ganen un millón de dólares o más», informa Fox Business. Para contextualizar, el impuesto sobre las ganancias de capital es «un impuesto sobre el crecimiento del valor de las inversiones en el que se incurre cuando los individuos y las empresas venden esas inversiones», según Investopedia.

¿Cómo justifica el presidente un aumento tan masivo?

«[La opinión del presidente] es que [el pago de las propuestas] debería recaer sobre las espaldas… de los estadounidenses más ricos que puedan permitírselo», dijo la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki. «Y las corporaciones y empresas que puedan permitírselo».

Pero reconocidos economistas en favor del libre mercado, entrevistados en exclusiva por la Fundación para la Educación Económica (FEE), advierten que toda la economía, no sólo los ricos, se vería perjudicada por un aumento tan importante del impuesto sobre las plusvalías. En particular, advierten que el aumento de los impuestos sobre las ganancias obstaculizaría la inversión en las pequeñas empresas.

«Duplicar el impuesto máximo sobre las plusvalías del 20 % al 40 % puede ser un buen argumento progresista, pero su efecto económico traerá dificultades a las pequeñas empresas y a los trabajadores estadounidenses, ya que creará una reducción significativa de financiamiento para las pequeñas empresas», dijo la economista del Mercatus Center, Veronique de Rugy.

¿Por qué se reduciría la financiación disponible para las pequeñas empresas?

«Las ganancias de capital son la recompensa de las inversiones a riesgo», explicó. «Si se recorta el rendimiento de estas inversiones, habrá menos. Las empresas nuevas e innovadoras pueden que no vean nunca la luz por falta de capital».

«Cuanto mayor sea el tipo impositivo sobre las plusvalías, menor será el incentivo para invertir en inversiones más arriesgadas y mayor será el incentivo para invertir en inversiones más seguras como los bonos del Estado», concluyó de Rugy. «Esta fuerte subida reducirá la disponibilidad de capital para los propietarios de pequeñas empresas, para las nuevas empresas tecnológicas y otras».

El economista del Instituto Cato, Chris Edwards, coincidió en que el aumento de los impuestos sobre las ganancias de capital obstaculizará las inversiones.

«La recompensa que reciben los inversionistas ángeles por invertir su tiempo y dinero en las startups es una ganancia de capital a cinco o más años en el futuro», explicó Edwards. «Aumentar los impuestos sobre las plusvalías incitaría a estos inversionistas a trasladar su dinero a inversiones más seguras, privando a la economía del combustible para industrias dinámicas como la tecnológica».

Y no son sólo las «grandes empresas» o «el 1 %» los que se verían perjudicados, argumentaron los economistas. Los trabajadores y consumidores estadounidenses sufrirían.

«Las subidas de impuestos reducirían el espíritu empresarial», propuso Edwards. «Las personas que se plantean lanzar empresas emergentes aceptarían en su lugar trabajos con salarios más seguros porque la posibilidad de obtener una plusvalía en una empresa emergente de alto crecimiento no valdría todo el estrés, el riesgo y el trabajo duro adicional».

El presidente Biden parece querer hacernos creer que podemos tenerlo todo: nuevas y masivas cantidades de gasto público sin que la mayoría de los estadounidenses asuman ningún costo. Pero someter esta narrativa a un mínimo escrutinio económico la expone como el deseo político que realmente es.

Brad Polumbo – Panampost

Temas: Categorías: América EE. UU.