Redacción Monsviridis – El Hospital General del Condado de Lewis (Kentucky, EE. UU.) dejará de atender partos a partir del 24 de septiembre. El motivo es que un número excesivo de trabajadoras de la unidad de maternidad ha dimitido por el mandato de vacunación COVID-19.

Seis empleadas de la sala de maternidad dimitieron en lugar de someterse a la vacunación obligatoria. Otros siete compañeros siguen sin decidirse.

“No podemos dotar de personal de forma segura al servicio después del 24 de septiembre”, declaró el director general del sistema de salud del condado de Lewis, Gerald Cayer, según WWNY-TV. “El número de renuncias recibidas no nos deja más remedio que hacer una suspensión en los partos en el Hospital General del Condado de Lewis”.

Cayer espera que la suspensión sea solo temporal, y prometió trabajar con el Departamento de Salud de Nueva York para mantener la unidad en funcionamiento.

“Tengo la esperanza de que el Departamento de Salud (estatal) trabaje con nosotros durante la suspensión del servicio en lugar de cerrar el departamento de maternidad”, dijo según la emisora. “Si podemos centrarnos ahora en la contratación de enfermeras vacunadas, podremos volver a atender partos aquí en el condado de Lewis”.

El estado declaró previamente que todos los trabajadores de la salud en los hospitales y centros de atención a largo plazo deben tener su primera dosis antes del 27 de septiembre.

Desde que se anunció el mandato de vacunación el mes pasado, 30 empleados han dimitido. La mayoría había trabajado en puestos de enfermería, terapia, técnicos y otros puestos clínicos. Otros 30 ya habían recibido al menos una dosis de la vacuna, según el Watertown Daily Times.

Aunque 464 trabajadores del hospital fueron vacunados, 165 aún no recibieron la inyección.

Richard Szabo – Monsviridis.com