Redacción MonsviridisEl gobierno del presidente estadounidense, Joe Biden, envió al Congreso una solicitud urgente de 6.400 millones de dólares, para pagar el reasentamiento de los 95.000 refugiados afganos que prevé que llegarán al país en los próximos meses. 

El dinero se aplicaría para seleccionar y ubicar a los afganos que ayudaron a las fuerzas estadounidenses, y fueron evacuados de Afganistán durante la toma de poder de los talibanes, de acuerdo con Forbes del 7 de septiembre.

En este sentido, la directora en funciones de la Oficina de Gestión y Presupuesto, Shalanda Young, espera que la resolución continua (CR, por la sigla en inglés) se apruebe antes del 30 de septiembre, último día del presente año fiscal,

De ser aprobada, se utilizarían 2.400 millones para financiar las bases donde se examina a los afganos, 1.300 millones para operaciones de reasentamiento, 1.700 millones para prestaciones y servicios y 193 millones para acelerar el proceso de solicitud del estatus de residente permanente.

“La solicitud de más fondos para los refugiados de Afganistán probablemente suscitará una controversia política, dado que algunos demócratas y muchos republicanos han criticado la gestión de la evacuación por parte de Biden”,  considera la experimentada reportera política del Daily Mail, Emily Goodin.

Desde este punto de vista, el Comité de Relaciones Exteriores del Senado convocó al Secretario de Estado, Antony Blinken, para que testifique sobre la desordenada retirada de Afganistán.

La audiencia para “examinar la retirada de Estados Unidos de Afganistán” tendrá lugar el 14 de septiembre, y será presidida por el presidente Robert Menéndez (demócrata de Nueva Jersey).

“Me decepciona que el gobierno de Biden claramente no haya evaluado con precisión las implicaciones de una rápida retirada de Estados Unidos”, dijo Menéndez.

Menéndez dijo que su comité “buscará una explicación completa de estas deficiencias, así como evaluar por qué las Fuerzas Nacionales de Defensa y Seguridad afganas se derrumbaron tan rápidamente”, y que revisará las políticas de años anteriores con respecto a Afganistán. 

Por su parte, el exsecretario de Estado, Mike Pompeo, dijo el mes pasado que el gobierno de Biden no logró controlar la situación en Afganistán, y que las fuerzas estadounidenses deberían volver al país y “aplastar” a los talibanes. 

“Espero que saquemos a esta gente. Espero que lleven la fuerza aérea. Deberían ir a aplastar a estos talibanes que están rodeando Kabul. Podemos hacerlo con la potencia aérea estadounidense”, dijo Pompeo al presentador Mike Wallace.

Y agregó: “Deberíamos presionarles. Deberíamos infligirles costes y dolor. No deberíamos rogarles que perdonen la vida a los estadounidenses. Deberíamos imponer costes a los talibanes hasta que nos permitan ejecutar nuestro plan en Afganistán”.

Estas palabras de Pompeo se hacen más notorias ahora, cuando el representante Michael McCaul (republicano de Texas) describió un panorama inquietante para los estadounidenses en Afganistán al decir que los talibanes no les dejarán salir sin que se cumplan ciertas condiciones.

McCaul, el principal republicano de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, reveló que al menos seis aviones que transportaban a ciudadanos estadounidenses y afganos evacuados en el aeropuerto de Mazar-i-Sharif (Afganistán) estaban siendo retenidos por los talibanes.

“Los talibanes los retienen como rehenes a cambio de exigencias en este momento”, señaló McCaul a Fox News.

“ATASCADOS EN LOS AVIONES: El Representante McCaul dice que los estadounidenses y los intérpretes afganos han sido rehenes de los talibanes durante días, en el aeropuerto internacional de Mazar-i-Sharif en Afganistán. Fox News Sunday”, tuiteó McCaul.

José Hermosa – Monsviridis.com