Redacción MonsviridisLa científica canadiense y asociada postdoctoral de Harvard, Alina Chan, reconoció que la comunidad de expertos temió ser asociada con el entonces presidente estadounidense, Donald Trump, y por eso no exigió investigar la hipótesis de que el virus PCCh (Partido Comunista de China) se había filtrado de un laboratorio de Wuhan, China.  

“En ese momento, daba más miedo ser asociado con Trump y convertirse en una herramienta para los racistas, por lo que la gente no quería pedir públicamente una investigación sobre los orígenes del laboratorio”, según NBC News del 16 de junio. 

Pero a pesar de las sospechas no había muchos hechos sobre los cuales apoyarse para confirmar que el origen del virus PCCh era Wuhan.

“Sé que mucha gente quiere tener una prueba irrefutable”, dijo. “Son más bien migas de pan por todas partes, y no siempre conducen en una dirección. Es como si todo el suelo estuviera cubierto de migas de pan”.

No obstante, Alina Chan y 17 expertos más firmaron una carta en mayo pidiendo una investigación más profunda sobre los orígenes del coronavirus. Antes no lo hicieron porque desconfiaban de alinearse demasiado con Trump.

Este acto decidido y público parece haber generado un punto de inflexión en la actitud de miedo y culpabilidad de los especialistas, y pudo haber servido de estímulo para avanzar hacia la comprobación de las teorías alternativas como la filtración de Wuhan. 

“Creo que tuvo un gran efecto”, dijo Chan. “Creo que ayudó literalmente a todas las personas que querían investigar esto diciendo: Esto no es falso. Los mejores científicos creen que esto es plausible”.

Justamente Chan fue una de las que instó a los científicos, desde los primeros días de la pandemia, a tomar en serio la posibilidad de que el coronavirus se escapara de un laboratorio, de acuerdo con Daily Wire. 

Además, no solo tuiteó repetidamente sobre la posibilidad de una fuga de laboratorio en mayo de 2020, sino que rebatió la teoría de que la pandemia se originó en el mercado húmedo de Wuhan.

Contrariamente, los científicos restaron importancia a la posibilidad de que la pandemia pudiera haberse originado en el laboratorio, y publicaron una carta en The Lancet criticando esa teoría, y aparentemente colocándose del lado del Partido Comunista de China (PCCh) que negaba ese origen e impedía investigarlo en su propio territorio. 

“La declaración de The Lancet terminó efectivamente el debate sobre los orígenes de COVID-19 antes de que comenzara. Para Gilles Demaneuf, que lo seguía desde la barrera, era como si hubiera sido ‘clavado en las puertas de la iglesia’, estableciendo la teoría del origen natural como ortodoxa. Todo el mundo tenía que seguirlo. Todo el mundo estaba intimidado. Eso marcó la pauta”, comentó Vanity Fair. 

Le recomendamos: AGENDA 2030 – El GRAN REINICIO ya está LLEGANDO…

videoinfo__video2.Monsviridis.com||bdac34ac7__

Ad will display in 09 seconds

Por otro lado, desde que fue anunciado el brote del virus el 31 de diciembre del 2019, la administración Trump planteó la posibilidad de que este hubiera escapado del laboratorio de virología de Wuhan.

Ahora crece con mayor fuerza la tendencia a considerarlo verdad. En este sentido, el planteamiento ha sido corroborado por la viróloga y denunciante Dra. Li Meng Yang, quien denunció la transmisión del virus entre humanos después de haber recibido la orden de investigarlo por parte de su supervisor, el consultor de la Organización Mundial de la Salud, Leo Poon.

La Dra. Yan reiteró el mes pasado su afirmación de que el virus COVID-19 había sido fabricado por el PCCh para librar una guerra de armas biológicas en todo el mundo.

“Esta arma biológica no es tradicional y no tiene límites. En mis informes anteriores he presentado que el virus está fabricado por el hombre”, declaró Yan. 

Y agregó: “Esta es una muy buena prueba para apoyar mi informe y verificar que el Coronavirus es un proyecto del gobierno chino. Lo califiqué como un proyecto de arma biológica no restringida”.

José Hermosa – Monsviridis.com