Redacción MonsviridisSegún la representante estatal demócrata de Colorado, Brianna Titone, los cadáveres humanos resultan mejores que los fertilizantes como abono para la tierra, por este motivo es que decidió presentar un nuevo proyecto de ley para permitir un sistema legal de “compostaje humano”.

El proyecto de ley ya ha sido aprobado en una cámara legislativa y ahora está a un par de votos y una firma de unirse al estado de Washington como los únicos por el momento en ofrecer a las personas la aberrante posibilidad de convertir sus cuerpos humanos en fertilizante de tierra luego de la muerte. 

Según lo informado costaría aproximadamente lo mismo que una cremación, pero las funerarias tardarían algún tiempo en implementarse antes de que los habitantes de Colorado pudieran usarla.

El polémico proyecto de ley, que deja de lado toda concepción sagrada sobre el cuerpo humano, permitiría que “los restos humanos se conviertan en suelo utilizando un recipiente que acelera el proceso de descomposición biológica, también conocido como ‘reducción natural’”. 

El proyecto aclara que el fertilizante logrado deberá ser utilizado para cultivar plantas, pero prohíbe que se utilice para cultivar alimentos para humanos o animales, cuestión que será imposible de controlar en caso que se apruebe la legislación. 

El proyecto SB21-006 sobre “Compostaje Humano”, estuvo a punto de ser aprobado el año pasado pero no pudo ser tras la suspensión de las sesiones debido a la pandemia por el virus PCCh. Ahora volvió nuevamente al debate y con mayor reconocimiento público.

Otros estados como California, Oregon y Nueva York también están considerando el compostaje humano este año, pero aún no avanzaron con nada concreto.

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“Es una idea innovadora en un estado que se enorgullece de la belleza natural y las oportunidades”, dijo el senador demócrata Robert Rodríguez de Denver. Quien se presentó como uno de los patrocinadores del proyecto de ley.

Por su lado, la Iglesia Católica ya se manifestó en contra de la iniciativa, la Conferencia Católica de Colorado emitió la siguiente declaración:

“La Iglesia Católica enseña que la vida humana y el cuerpo humano son sagrados, y la dignidad de la persona humana es la base de una sociedad moral. La conversión de restos humanos en suelo no promueve la dignidad humana”.

Y continuó diciendo: “La objeción de la Iglesia se basa en su creencia de que el hombre está hecho a imagen y semejanza de Dios como un compuesto unificado de cuerpo y alma. Si bien la Iglesia permite la cremación con limitaciones, la reducción de restos humanos al suelo no es coherente con la teología de la Iglesia de la resurrección corporal y la promoción de la dignidad humana y el dominio sobre la tierra”. 

La firma Recompose, ya ofrece compostaje humano en el estado de Washington, y lo hace en una instalación de “reducción orgánica natural”, similar a un crematorio. 

El cuerpo se coloca en un recipiente lleno de alfalfa y astillas de madera y cuatro semanas después, se descompone en tierra pura antes de ser entregado en forma de tierra a la familia o a quien sea.

La dueña y fundadora de la empresa, Katrina Spade, cuenta en la página web que una amiga suya le contó una vez que los agricultores suelen compostar los cadáveres ganado desde hace varias décadas. Entonces, pensó: ‘si se puede hacer con las vacas, ¿por qué no con los humanos también?’

El razonamiento de Spade lleva al mismo grado de importancia el cuerpo de un ser humano que el de un animal, esta cuestión es la que más contradicción genera en el ambiente religioso y conservador.

 Andrés Vacca– Monsviridis.com