Redacción Monsviridis – El Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. ( DHS por sus siglas en inglés), indicó que a más de 40 de los afganos que fueron evacuados se los consideró potenciales amenazas para Estados Unidos durante las últimas dos semanas en las que se les realizó una revisión más minuciosa. 

Entre las decenas de miles de personas que se está examinando para sus reasentamientos en EE. UU., el DHS, señaló a 44 refugiados afganos como de riesgo para la seguridad del país, se les negó el ingreso, y algunos ya fueron deportados, acorde a lo que reportó The Washington Post.

Según los informes, de los 60.000 afganos evacuados que ahora se encuentran en Estados Unidos, 13 permanecen en la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras a la espera de una investigación adicional que incluye una entrevista con el FBI y con expertos antiterroristas. 

Otros 15 afganos fueron enviados de regreso a Europa o Medio Oriente, mientras que 16 afganos marcados en las listas del DHS permanecen en sitios de tránsito en el extranjero, los cuales son conocidos como “nenúfares”, ya que todavía no fueron autorizados a viajar.

Los informes del DHS muestran también que varios afganos fueron marcados debido a que se sospecha que tienen conexiones con terroristas, en algunos casos la preocupación se dio por información sospechosa encontrada en los teléfonos y dispositivos electrónicos de los rescatados. 

Alejandro Mayorkas, el secretario de Seguridad Nacional de EE. UU., se ha negado a declarar cuántos son los afganos a los que se les ha prohibido viajar o a los cuales se les han encontrado irregularidades en sus prontuarios por lo que no superaron el proceso de investigación, pero dijo que el número era mínimo.  

La administración de Biden afirma que el proceso de selección para dar aprobación al ingreso de los afganos evacuados, es riguroso e implica varias fases, además aseguran que los rescatados que no sean aprobados no serán liberados en Estados Unidos.

Respecto de esto, Mayorkas señaló que los casos en los que los evacuados han sido señalados para realizar controles adicionales o se les ha denegado la admisión en Estados Unidos, son “un ejemplo del funcionamiento de un proceso de selección de varios niveles”.

También señaló esta semana, que aquellos afganos evacuados que no sean aceptados para ingresar a EE. UU. y que se les ordene la deportación, no serán devueltos a Afganistán controlado por los talibanes, y que harán lo posible para trasladarlos a un tercer país. 

Además de las preocupaciones de seguridad, la Casa Blanca anunció el viernes que suspendió temporalmente los vuelos que traen refugiados afganos al país debido a una preocupación por el sarampión.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki dijo el viernes durante una rueda de prensa, que “Los vuelos de la ‘Operación Aliados Bienvenidos’ a Estados Unidos se han detenido temporalmente a pedido de los [Centros para el Control de Enfermedades] y por precaución debido a cuatro casos diagnosticados de sarampión entre afganos que llegaron recientemente a Estados Unidos”.

Entre tanto, un grupo de legisladores republicanos, cuestionó mediante una carta dirigida a Biden con fecha 2 de septiembre, el procedimiento que estaba llevando a cabo su administración respecto a la evaluación de los antecedentes de las personas evacuadas, alegando que se estaba haciendo “una investigación apresurada e incompleta”. 

Por otra parte, Stewart Baker, un experto en contraterrorismo que fue uno de los principales asesores políticos del DHS, dijo que el proceso de investigación que se está llevando a cabo es desconocido para las agencias de seguridad estadounidenses, debido a que parte se realiza después de que los evacuados han llegado al país.

Para Baker, las personas que ya están en EE. UU. probablemente no se irán aunque no superen las etapas de investigación. Además planteó el interrogante sobre qué pasará con los que no están autorizados a viajar por ser señalados como “un problema de seguridad”, y qué países los recibirán.

Vanesa Catanzaro – Monsviridis.com