No hay anuncios oficiales sobre cómo la Administración Biden está atendiendo a los miles de migrantes que llegaron a Texas, pero funcionarios fronterizos aseguran que muchos han sido liberados en EEUU. El Centro de Estudios de Inmigración reporta que muchos se están deshaciendo de los documentos de residencia en otros países para calificar para asilo

Alana es una haitiana que dio a luz en la localidad Del Rio, en Texas. Ella y su bebé, Mateo, eran dos de miles de migrantes que se refugiaban bajo un puente durante el pasado fin de semana, en una oleada que tomó por sorpresa a la Casa Blanca. Eran casi 14000 migrantes en el lugar, un número que viene bajando conforme la Administración de Joe Biden aplica medidas urgentes y con escasa planificación. Una de estas han sido los vuelos de expulsión, otra es permitir a los migrantes que se queden en el país. El criterio de selección no está claro. Lo cierto es que muchos están botando sus documentos de residencia en otros países para intentar engañar a las autoridades de inmigración y calificar para asilo.

La joven madre tomó un vuelo desde Texas hasta Orlando, Florida, según su relato, difundido por la periodista Ali Bradley. Ella, podría ser parte de los migrantes haitianos que están siendo liberados en EE. UU. De acuerdo con funcionarios estadounidenses que declararon a Associated Pressdichas personas recibieron avisos para comparecer en una oficina de inmigración dentro de los próximos 60 días.

Se desconoce cuántos migrantes han sido deportados y a cuántos se les ha permitido quedarse en el país. De esos 14000 que estaban bajo el puente en Texas, ahora quedan unos 4700, según el reporte de Bradley. Lo que ha pasado con ellos es cuestionado por Byron Donalds, miembro de la Cámara de Representantes. El congresista critica que el dinero de los contribuyentes se use para trasladar a las personas que ingresan ilegalmente a los Estados Unidos. «Mientras hablamos, Biden transporta migrantes haitianos a Florida y otros estados en lugar de tomar medidas reales para detener esta creciente crisis», aseguró.

Tampoco hay detalles sobre los millones de dólares que está costando a la Administración Biden recibir, atender y procesar a los migrantes que logran cruzar la frontera. En marzo pasado trascendió el pago de 86 millones de dólares para habitaciones de hotel y otros servicios. No obstante, no hay balances oficiales.

Liberaciones «a gran escala»

Los avisos de 60 días para presentarse ante una oficina de inmigración requiere menos tiempo que ordenar una comparecencia en un tribunal de inmigración y esto apunta a la velocidad a la que las autoridades se estén moviendo, dijo un funcionario a Associated Press.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) ha estado transportando a haitianos desde Del Río a El Paso, Laredo y el Valle del Río Grande a lo largo de la frontera con Texas, y esta semana agregó vuelos a Tucson, Arizona, precisó la fuente. Supuestamente son procesados ​​por la Patrulla Fronteriza en esos lugares. El texto no menciona lugares como Orlando, donde se dirige Alana con su bebé, pero dado el testimonio y que los haitianos han sido liberados en “una escala muy, muy grande”, es un escenario que podría estar ocurriendo.

No está claro el criterio para decidir quién se queda y quién es deportado. Pero presuntamente los hombres solteros son la prioridad para los vuelos de expulsión. La patrulla fronterizo explicó a Bill Melugin de Fox News que están liberando grupos familiares (de parejas que afirman que la mujer está embarazada) y unidades familiares con niños. «Todo lo que tiene que hacer una mujer es afirmar que está embarazada y la pondrán en libertad. Se les pide que se presenten ante inmigración en un plazo de 60 días».

Más problemas para Biden

La imagen de Biden nuevamente es escrutada por el tema migratorio. Legisladores republicanos exigen adoptar medidas desde el Gobierno federal para evitar daños a mayor escala. Congresistas demócratas piden frenar las deportaciones y la ONU asegura que EE. UU. «está incumpliendo las normas internacionales con la expulsión masiva de los haitianos».

Aunque el volumen de migrantes que llegó a Texas en los últimos días está disminuyendo, el problema de fondo sigue en pie. La Casa Blanca ha evitado durante meses imponer reglas que controlen el flujo migratorio que a largo plazo puede sobrepasar la capacidad del Gobierno demócrata.

A este episodio se suma que muchos haitianos se están deshaciendo de la documentación que obtuvieron como residentes de otros países en América Latina. Ya que el camino hasta EE. UU. no es fácil, muchos pasaron tiempo en naciones latinoamericanas mientras lograban reunir dinero. Como el caso de Junior Pacheco, de 38 años, quien se fue de Haití a Chile, donde vivió durante cinco años antes de llegar a la frontera entre Texas y México en agosto.

«La razón por la que los migrantes haitianos descartan sus tarjetas de identificación chilenas y brasileñas en el lado mexicano es para ocultar a los revisores de asilo que ya se encontraban en una situación segura y próspera durante años antes de venir para EE. UU.», explicó Todd Bensman, del Centro de Estudios de Inmigración.

Oriana Rivas – Panampost.com