Redacción MonsviridisEl pasado 8 de mayo, Megan Rohrer, mujer biólogica, se convirtió en el primer transgénero en convertirse en óbispo dentro de una de las principales denominaciones de EE. UU. quebrando de esta manera las sagradas y antiguas enseñanzas bíblicas.

Tras una polémica y reñida votación del Sínodo Sierra Pacific de la Iglesia Evangélica Luterana de América (ELCA), Megan se impuso por apenas 2 votos al pastor Jeff R. Johnson, según informó Living Lutheran.

Roher de 41 años, es una pastora luterana y reconocida miembro de la comunidad LGBT, gracias a su activismo. Además de su reciente y controvertido nombramiento, participó como invitada en la serie “Queer Eye” de Netlix. 

Ya desde la universidad Rohrer se propuso ‘cambiar’ las reglas de la institución religiosa por lo que ella consideraba que estaba bien. En pareja con otra mujer  y con dos hijos se convirtió en pastora de una iglesia de extrema izquierda de San Francisco que se llama Iglesia Luterana Grace, de acuerdo a lo informado por LIFE SITE.

En los videos del sitio web de su iglesia, se pueden apreciar sus controvertidos sermones, en los que suele apuntar a no confesar comportamientos individuales y sí confesar comportamientos colectivos que llevaron a estropear el país. De esta manera uno puede apreciar su tendencia progresista y su búsqueda por justificar o no cuestionar cualquier mal comportamiento individual, siguiendo el discurso de la extrema izquierda que azota EE. UU..

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Aunque para el Luteranismo las enseñanzas de la Biblia son únicas y sagradas e incluso la ordenación pastoral es en principio estrictamente masculina, algunos sectores de las Iglesias luteranas se han empezado a inclinar hacia el progresismo, desviándose y aceptando reformas a través de la teología liberal.

La historia de la Iglesia Evangélica Luterana de América (ELCA, por sus siglas en inglés)  es más que cuestionable, no sigue muchos de los principios básicos de cualquier entidad religiosa. Dentro de los EE. UU., es la séptima denominación luterana más grande y según estadísticas del año 2019, tiene la mayor tasa de pérdida de miembros, lo cual se debe atribuir a su cada vez más marcada tendencia izquierdista.

Ya en los años setenta, estaba “ordenando mujeres”, fue en el año 1992 cuando ordenaron a la primera mujer “obispo”.

El año 2009 resultó crucial en su vuelco hacia la izquierda y fue el inicio del éxodo en masa de congregaciones. En los dos años posteriores más de 600 congregaciones dejaron la organización, debido a que comenzaron a ordenar homosexuales y bendecir las uniones entre personas del mismo sexo.

Debido a no estar de acuerdo con la postura de promover la inmoralidad sexual de la ELCA, más de 500 mil personas la abandonaron desde el 2013.

Y como broche de oro, hace unos pocos meses, más precisamente en diciembre de 2020, Emily Scott, quien se desempeña como pastora luterana, organizó una ‘Navidad Drag Queen’

El sitio web exposingtheelca.com expone al ELCA y enumera los puntos en la que esta organización se ha alejado de la fe cristiana, en los que se encuentran, el uso constante de lenguaje inadecuado entre el clero, la homosexualidad, la aprobación del aborto y el pago de cirugías de ‘cambio de sexo’ de los empleados.

Por todo lo mencionado anteriormente no sorprende que el ELCA haya elegido a una mujer transexual como ‘obispo’. Aunque aún podemos esperar más.

Sebastián Arcusin – Monsviridis.com