Redacción MonsviridisEl senador republicano Ted Cruz, lideró una expedición junto a 18 senadores más a la largo de la frontera sur en Texas bordeando el Río Grande en medio de la noche y sorprendieron a un grupo de contrabandistas intentando cruzar de modo ilegal el río para ingresar a los Estados Unidos.

El senador Ted Cruz, como tantos otros conservadores, se ha mostrado sumamente preocupado por la actual crisis migratoria que padece los Estados Unidos en su frontera sur. Como parte de su preocupación por la problemática, Cruz encabezó a un grupo de senadores republicanos en un viaje por la frontera sur entre Estados Unidos y México, destinado a observar la situación crítica del lugar para identificar los principales problemas y presentar soluciones al respecto.

Durante el viaje realizaron una travesía nocturna a lo largo del Río Grande en la frontera para buscar migrantes en viaje. Según los detalles informados por los testigos, se encontraron con traficantes de personas y miembros de cárteles que les gritaban y se burlaban de la policía, desde el otro lado del río demostrando una clara intención de cruzar para ingresar a los Estados Unidos de modo ilegal.

“Hemos estado escuchando y viendo a miembros del cártel, traficantes de personas justo al otro lado del río, agitando linternas gritando y burlándose de los estadounidenses, burlándose de la Patrulla Fronteriza porque saben que bajo las políticas actuales de la administración Biden pueden inundar aquí”, dijo Cruz en un video.

En su cuenta de Twitter, Cruz subió un video relatando la situación. En el posteo se puede leer: “Nos encontramos con traficantes de personas y miembros del cártel esta noche, gritándonos al otro lado del Río Grande y preparándose para cruzar”. 

Luego Cruz continuó diciendo que la gente en latinoamérica le paga a los traficantes entre 4.500 y 5.000 dólares para que los traigan de contrabando hasta la frontera y una vez aquí, si son apresados por la policía, “la administración Biden los libera”.

Le recomendamos:

Los republicanos han elevado la confrontación con la administración de Biden, acusándolos por haber manejado pésimamente el aumento exponencial de migrantes intentando atravesar la frontera para ingresar a Estados Unidos de modo ilegal. 

Los críticos argumentan que el enorme quiebre con las políticas de la era Trump, como los Protocolos de Protección al Migrante (MPP) y la reducción de las prioridades de deportación, han alentado a los migrantes a emprender el viaje al norte, asumiendo además enormes peligros en el trayecto.

La senadora republicana de Maine, Susan Collins, también tuiteó el viernes informando que estaba entre los legisladores que pasaron tres horas con agentes en el turno de noche en McAllen, Texas. 

“La Patrulla Fronteriza está abrumada, con exceso de trabajo y desanimada por las nuevas políticas”, tuiteó Collins. “Los agentes nos llevaron por un camino peligroso hacia el Río Bravo, donde pudimos escuchar a los miembros del Cartel burlándose de nosotros al otro lado del río. La trata de personas, el abuso infantil y el contrabando de drogas son desenfrenados. Esto es una crisis”.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) detuvo a más de 100.000 migrantes en febrero y se espera que ese número haya aumentado en marzo. Actualmente hay más de 5.000 migrantes bajo custodia de CBP y más de 11.000 bajo custodia de Salud y Servicios Humanos (HHS), y la administración está buscando abrir más instalaciones en una lucha para albergarlos. Los casos de niños menores de edad no acompañados cruzando la frontera también llegó a números récord y preocupa su constante aumento.

Los republicanos en diversas ocasiones han cuestionado la falta de acceso de periodistas a la zona y la falta de información transparente por parte del gobierno sobre lo que está sucediendo en las zonas críticas. Por este motivo es que varios políticos, como el grupo de republicanos liderados por Ted Cruz, han decidido hacerse presentes en el lugar para poder analizar en primera persona lo que estaba sucediendo. 

Andrés Vacca– Monsviridis.com