El tratamiento hormonal en menores de edad podría calificar como delito de abuso infantil contra los padres y médicos.

Alterar las hormonas de los menores de edad para practicarles un cambio de sexo calificaría como abuso infantil en Texas, en caso de ser aprobado un proyecto de ley presentado esta semana. La medida convertiría estos actos en un delito grave, junto con el abuso físico y sexual y el tráfico sexual, aunque establece una excepción para los procedimientos quirúrgicos para niños intersexuales (hermafroditas).

«Administrar o suministrar, consentir o ayudar en la administración o suministro de cirugías de reasignación de género o bloqueadores de la pubertad con el propósito de la transición de género o reasignación de género» se suma a la lista de delitos puniMonsviridis bajo las leyes estatales de protección infantil.

Los padres que violen la ley propuesta podrían enfrentar de 2 a 10 años de prisión y perderían la custodia de su hijo, que pasaría a estar bajo el cuidado de un hogar transitorio.

«Dios nos dio una temporada en la vida, y es tener inocencia hasta cierto punto y luego, lamentablemente, perdemos esa inocencia», dijo el legislador a cargo del proyecto de ley durante una audiencia.

«Cuando los padres interponen cosas que les roban esa inocencia y realmente les roban un futuro, tenemos un problema», aseguró.

«Un padre, un abuelo y un diácono en una iglesia bautista» es el senador estatal republicano detrás del proyecto de ley, Charles Perry.

El patrocinador principal del proyecto de ley dijo que no tenía mala voluntad hacia las personas transgénero, pero que se sentía obligado a proteger a los niños «que no han alcanzado la madurez para comprender lo que se propone ni el impacto en ellos a perpetuidad”.

Quienes favorecen estos tratamientos en menores de edad se refieren a ellos como «afirmativos», pues «afirman el sexo» con el cual alega definirse el niño o adolescente.

Pero Perry asegura que el «cuidado afirmativo» es “no reversible” y advierte que transforma la vida de la persona.

Bajo la consigna #SaveWomensSports (salvar los deportes de mujeres), el legislador presentó un proyecto de ley para que los hombres biológicos no puedan participar en deportes de categoría femenina.

Frente a esto la Junta de Gobernadores de la Asociación Nacional de Atletismo Universitario dijo que solo llevará a cabo campeonatos universitarios en los estados donde los estudiantes-atletas transgénero puedan participar sin discriminación.

“La inclusión y la justicia pueden coexistir para todos los estudiantes-atletas, incluidos los atletas transgénero, en todos los niveles del deporte”, dijo el comunicado de la NCAA. “Nuestra expectativa clara como máximo órgano de gobierno de la Asociación es que todos los estudiantes-atletas sean tratados con dignidad y respeto. Estamos comprometidos a garantizar que los campeonatos de la NCAA estén abiertos para todos los que se ganen el derecho a competir en ellos».

Hasta el momento los legisladores de Texas han presentado seis proyectos de ley que apuntan a la participación deportiva de los estudiantes transgénero, pero solo dos de esos proyectos de ley afectarían a las universidades y los deportes universitarios además de K-12 (preprimaria hasta el final de la educación secundaria).

En caso de ser aprobada, el 1 de septiembre entraría en vigor una enmienda a las reglas deportivas en educación inicial para que solo puedan competir los alumnos en deportes con personas de su mismo sexo biológico.

Texas fue el escenario de una disputa legal donde un padre luchó para evitar que la madre someta a su hijo varón, inscrito como James, a un tratamiento de asignación que lo convertiría en Luna.

Al respecto el senador Ted Cruz dijo:

Esto es horrible y trágico. Que un padre someta a un niño tan pequeño a bloqueadores de hormonas que alteran la vida para hacer la transición médica de su sexo es nada menos que abuso infantil.

Un niño de 7 años no tiene la madurez para tomar decisiones profundas como esta. El estado de Texas debe proteger el derecho de este niño a elegir, como una persona madura e informada, y no ser utilizado como un peón en una agenda política de izquierda.

Finalmente un juez concedió la custodia compartida a ambos padres, lo cual exige a la madre tener el consentimiento del padre para cualquier tratamiento médico. Esto impidió que el niño sea alterado hormonalmente.

En caso de que se apruebe la legislación que pretende equiparar el tratamiento hormonal en menores para cambio de sexo como abuso infantil, madres como las de James podrían sufrir consecuencias legales.

Por Mamela Fiallo Flor – Panampost.com