Tras haber ganado la gobernación de Santa Cruz con más del 55% de los votos, el partido de Luis Fernando Camacho dominará el legislativo regional con la conducción de Zvonko Matkovic Ribera.

Este miércoles, el economista liberal Zvonko Matkovic Ribera (CREEMOS, derecha) fue elegido como nuevo Presidente de la Asamblea Legislativa Departamental de Santa Cruz, con 13 votos a favor, una abstención y la total ausencia de los parlamentarios del Movimiento al Socialismo (MAS).

Ribera es reconocido por ser uno de los varios perseguidos políticos durante el mandato de Evo Morales, siendo detenido en 2010 por supuestos vínculos con grupos terroristas que, según declaraciones de la policía boliviana que nunca han sido corroborados con evidencia, tenían intenciones de asesinar a Morales y al entonces vicepresidente Álvaro García Linera, en 2009.

A pesar de que no existían pruebas en su contra, y de presentarse varias irregularidades en el proceso, Matkovic Ribera permaneció en la cárcel durante 8 años, es decir, hasta el 2018, año en el que la justicia le concedió la detención domiciliaria, por motivos de salud.

Ahora, el aliado del Gobernador-Electo de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, tendrá su revancha política, desde la sede del movimiento cívico en contra de la tiranía de Evo Morales.

Los intentos del MAS por boicotear la reunión del pleno fracasaron cuando se hicieron presentes en el hemiciclo todos los representantes de CREEMOS, Alianza Solidaria Popular (ASIP) y un representante indígena, con cuyas presencias, según reglamentos, dio quórum al acto de elección.

Con esta elección de la directiva, el MAS quedó con la representación mínima que puede tener un partido que salió en segundo lugar en las elecciones locales, y tendrá el menor poder de su historia en el departamento cruceño.

Pese a anteriores declaraciones de Evo Morales diciendo que este año iba a ser el año donde iban a “dominar Santa Cruz desde la asamblea”, el MAS sólo obtuvo la segunda vicepresidencia del órgano legislativo, conforme al reglamento al ser la segunda fuerza, la cual recayó en la ex modelo Susana Vaca, que en el pasado recibió críticas tras aparecer impúdicamente en el avión presidencial durante la gestión de Morales.

Según el MAS, no pudieron apresentarse en la reunión y pelear por más puestos en la mesa directiva, porque había grupos con petardos en los pasillos del edificio de la Asamblea que amenazaban su seguridad y publicaron una carta diciendo que se identifican como “perseguidos políticos” en Santa Cruz.

Con este justificativo, para el cual no presentaron evidencia todavía, el MAS trata de opacar que desde el 8 de marzo sólo cosechan derrotas en el bastión derechista.

Antes de esta elección también perdieron posiciones en la comisión de transición de la legislatura pasada y fueron traicionados por los parlamentarios indígenas que votaron por CREEMOS, con quienes antes hicieron acuerdos para asegurarse la directiva.

Días antes, también protagonizaron sus característicos escándalos en la elección del Comité de Transición. Entre sus filas amenazaron a sus colegas con medidas disciplinarias para quienes hayan elegido a Kathia Quiroga, de CREEMOS, para presidir este comité.

Desde CREEMOS aseguran que estas actitudes no sorprenden a nadie, y que forma parte de la práctica antidemocrática que los caracteriza, reacciones que se dan al haber perdido la legitimidad.

“Personalmente pediré el favor para que se intervenga los números de teléfonos de quién sea. La persona que haya sido el traidor, yo creo que no va tener ni la moral de aparecer (…) Vamos a pedir la expulsión del partido”, se escucha a una parlamentaria del MAS.

Por otra parte, los nuevos directivos de la asamblea buscarán trabajar en conjunto para el beneficio del Departamento, en contraste con los miembros del MAS, quienes a través de sus acciones buscan dañar a la región más desarrollada del país, sin importar el hecho de tener cono ventaja el nexo directo con el gobierno nacional.

Un día después de la elección, el nuevo presidente de la asamblea Zvonko Matkovic expresó a los medios locales que su trabajo y gestión serán de consenso para temas que respondan a las históricas demandas de esta región.

Adelantó que su gestión trabajará para la inmediata consolidación del acceso a las vacunas para la Covid-19, realización urgente del censo nacional, concretar el pacto fiscal para que no se suban más los impuestos municipales y trabajar para alcanzar las alianzas público-privadas en obras de infraestructura, que traerán 70 mil empleos cruceños. Además, asegura que será una prioridad de su gestión garantizar la descentralización y desburocratización de los procesos administrativos, además de la asignación responsable de recursos a todas las provincias de Santa Cruz.

Al mismo tiempo, exhorta a sus colegas a dejar las confrontaciones políticas que traerán más retraso e injusticia para avocarse plenamente en el bien de la región, una clara declaración contra la retórica anti-cruceña del Movimiento al Socialismo.

El alcance de estos objetivos marca en Santa Cruz un paralelismo notable en un país plenamente polarizado por la ideología, mientras el Parlamento Nacional es dominado por la izquierda (radical y centrista del MAS y CC).

El departamento cruceño y su parlamento posee una holgada hegemonía derechista, tradición que lo llevó a colocarse como el líder económico indiscutido de toda Bolivia.

Por Diego Salvatierra para la derechadiario.com

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