“¿Perú va a ser Venezuela?, ¿va a ser Cuba?, peor aún, ¿va a ser Corea del Norte? Sobre mi cadáver, señores. Se la tenemos jurada”, exclamó Rafael López Aliaga en la manifestación.

Perú marchó contra el comunismo y a favor de la libertad, rechazando la candidatura de Pedro Castillo, un hombre abiertamente aliado y promotor de los líderes del socialismo regional.

Aunque fueron rivales en la primera vuelta electoral, para la segunda vuelta el candidato presidencial que ocupó el tercer lugar en la contienda, Rafael López Aliaga, convocó y encabezó el evento bajo la consigna “Por la democracia del Perú” para respaldar la candidatura de Keiko Fujimori como alternativa al comunismo de Pedro Castillo.

Desde el Palacio de Justicia avivó a la multitud diciendo: “¿Perú va a ser Venezuela?, ¿va a ser Cuba?, peor aún, ¿va a ser Corea del Norte? Sobre mi cadáver, señores. Se la tenemos jurada”.

“Hay que ser tarado, imbécil, para votar por una alternativa comunista. ¡Comunismo no! Nada de comunismo aquí”, exclamó.

Denominar a Pedro Castillo como una amenaza comunista no se trata de una estrategia discursiva de la derecha peruana. El autor del ideario de su partido, Perú Libre, Vladimir Cerrón, se ha declarado públicamente marxista leninista.

Además, Castillo anunció que su modelo a seguir es el de Evo Morales y Rafael Correa, ambos artífices del socialismo del siglo XXI en la región.

Hacia el final de su discurso, López Aliaga animó a la multitud al grito de: “¡Viva el Perú! ¡Viva la democracia! ¡Muerte al comunismo! ¡Muerte a Cerrón! ¡Y a Castillo!”. El público respondía con “¡viva!” o “¡muerte!”, acorde a  cada consigna.

López Aliaga fue denunciado por pedir la muerte de Pedro Castillo

López Aliaga aclaró que cuando gritaba «muerte» se refería a la muerte política del candidato, no la violencia física contra él.

Por el contrario, rechaza la violencia perpetrada por las agrupaciones terroristas de inspiración marxista que han asechado al país.

Apenas una semana antes de la primera vuelta electoral, Sendero Luminoso mató a una familia de campesinos por colaborar con las fuerzas del orden.

También hizo referencia al Movimiento Revolucionario Túpac Amaru que secuestró a la abuela de Keiko Fujimori cuando su padre era presidente, en la toma de la residencia del embajador de Japón, donde tras 126 días de asedio, las Fuerzas Armadas mataron a los 14 secuestradores y liberaron a los 72 rehenes que quedaban en la Operación Chavín de Huantar.

Sin embargo, López Aliaga fue denunciado en el Ministerio Público por el delito de amenaza de muerte e incitación al odio.

Proyecto de ley para proscribir el comunismo

En un país que vivió por años la violencia de las agrupaciones terroristas de inspiración marxista, en el parlamento surgen alternativas para blindarse contra el comunismo.

La peligrosidad del comunismo ha logrado que en países donde ya lo padecieron, como Ucrania y Polonia, fuera prohibido.

Como estrategia preventiva, el excandidato a vicepresidente de López Aliaga, el almirante Jorge Montoya, propuso una norma para hacer lo mismo en Perú.

“Promoveré una ley para que los partidos comunistas no puedan participar en las contiendas electorales. En Perú vivimos en democracia y ellos no creen en ella, solo se escabullen para intentar llegar al poder”, anunció en redes sociales.

Montoya tiene el rango de almirante y fue presidente del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas. Aunque no avanzó en la carrera por la vicepresidencia del país, fue electo como legislador. Asegura que desde el Congreso hará lo posible para que el comunismo no pueda infiltrarse en Perú.

Sigue Chile en la lucha contra el comunismo

Lo que ocurra en junio en el país vecino podría inspirar a Chile, donde se avecina el proceso constituyente.

Si bien la pandemia ha limitado congregarse para llevar a cabo acciones civiles, los chilenos también podrían tomar las calles en defensa de su libertad.

Por Mamela Fiallo Flor – Panampost.com