Redacción MonsviridisWhirlpool Corp., una de las fábricas de electrodomésticos más grandes de Estados Unidos, acaba de anunciar un incentivo extra de 1000 dólares para sus empleados a cambio de recibir alguna de las vacunas disponiMonsviridis contra el virus del Partido Comunista Chino (PCCh).

El nuevo incentivo confirmado por Whirlpool a CNN, busca llegar a una gran cantidad de trabajadores que son reacios a colocarse la vacuna COVID-19, argumentando la gran cantidad de estudios que muestran efectos adversos graves y una baja eficacia frente al virus.

Chad Parks, un portavoz de Whirlpool, en un comunicado publicado por CNN, dijo que el incentivo de vacunación se aplicará a los empleados que fueron vacunados previamente, así como a los que se vacunaron en la actualidad y a futuro.

“La salud y la seguridad de nuestros empleados siguen siendo nuestra principal prioridad”, dijo Whirlpool. “A lo largo de esta pandemia, han estado trabajando incansablemente para servir a nuestros consumidores, que dependen más que nunca de nuestros productos para limpiar, cocinar y proporcionar un almacenamiento adecuado de alimentos y medicamentos en sus hogares, y estamos trabajando para asegurarnos de que podamos cumplir”.

Whirlpool ya estaba ofreciendo a los empleados un incentivo más pequeño de 200 dólares, pero lanzó el nuevo bono de 1.000 dólares la semana pasada cuando Biden realizó el anuncio sobre los controles a empresas que tienen más de 100 empleados, como es el caso de la empresa fabricante de electrodomésticos.

La medida fue anunciada tras aumentar la presión ejercida sobre las empresas en todo Estados Unidos para aumentar las tasas de vacunación entre los trabajadores. El presidente Joe Biden anunció la semana pasada que dirigirá al Departamento de Trabajo a desarrollar una normativa según la cual las empresas con más de 100 empleados requerirán vacunas o pruebas una vez por semana para sus trabajadores.

El nuevo fallo afectará a decenas de millones de empleados del sector privado y trabajadores de la salud de EE. UU., y las empresas que no cumplan con la directiva de Biden podrían enfrentar fuertes penalidades. 

El plan de Biden tomó por sorpresa a las grandes compañías con más de 100 empleados de todo el país, quienes ahora deberán ocuparse de controlar que todos sus empleados estén vacunados, de lo contrario se enfrentarán a multas y contravenciones. 

Tal fue la incertidumbre de las grandes empresas, que el grupo comercial Consumer Brands Association que representa a marcas de consumo masivo como Coca-Cola, Kellogg y Campbell Soup envió una carta al presidente Joe Biden el lunes con una larga lista de preguntas sobre su nuevo mandato de vacunación.

En la carta, el director ejecutivo de la Consumer Brands Association, Geoff Freeman, exige “claridad inmediata” sobre el nuevo Plan de Acción Covid-19 de la administración a fin de las diversas áreas de las compañías puedan prepararse para llevar a cabo las medidas necesarias para su cumplimiento y control.

Las preguntas dan cuenta de la incertidumbre creada a partir del anuncio informado por Biden e insinúan la frustración en la comunidad empresarial por la respuesta del gobierno federal durante la pandemia.

Betsy Booren, vicepresidenta de asuntos regulatorios de la Consumer Brands Association, le dijo a CNN Business que la industria estaba sorprendida por el anuncio de Biden y le hubiera gustado ver más detalles en el lanzamiento inicial.

Whirlpool es solo una de las últimas empresas en emitir incentivos elevados para los empleados en un esfuerzo por vacunarlos ante la gran resistencia, sobre todo de aquellos sectores de la sociedad que por su rango etareo y buen estado de salud, no consideran necesario aplicarse una vacuna que todavía está en proceso de experimentación.

Andrés Vacca – Monsviridis.com