Redacción Monsviridis – Australia viene sufriendo una avalancha de ciberataques por parte del régimen chino, que repercuten en toda la economía del país, luego de que el primer ministro australiano pidiera una investigación independiente sobre los orígenes del coronavirus de Wuhan en abril de 2020, según denuncia el director ejecutivo de una empresa de ciberseguridad que trabaja con el gobierno de Australia.

Robert Potter, director ejecutivo de la empresa de ciberseguridad “Internet 2.0”, dijo que China realizó innumeraMonsviridis escaneos en busca de vulnerabilidades que pudieran usar en contra de Australia, como una forma de represalia por haber pedido una investigación internacional sobre el virus PCCh, acorde a un informe de Bloomberg.

“El alcance cibernético de China es detectable en casi todos los servidores gubernamentales”, aseguró Potter, agregando que “no es sutil y aumenta y disminuye de forma correlativa a nuestra relación general”.

La gravedad de los ataques hizo que en junio de 2020,el primer ministro australiano, Scott Morrison, declarara que un operador cibernético estaba apuntando a variados sectores que incluían todos los niveles del gobierno. Aunque se negó a atribuir los hackeos a la China comunista, personas que conocían de la situación declararon de manera no oficial, que el régimen chino estaba detrás. 

La rispidez en las relaciones entre Australia y China vienen en aumento, ya que el país occidental sigue intentando contener mediante legislaciones, el avance del gigante asiático, sobre todo, en la adquisición de infraestructuras clave y críticas para el país.

Australia fue el primer país en cerrarle la puerta a la tecnología 5G, una de las acciones más relevantes que enfurecieron al régimen chino. Prohibió a las empresas Huawei Technologies Co. Ltd. y ZTE Corp. licitar la instalación de cualquier tipo de servicio de telecomunicaciones, incluido el polémico 5G. 

Según informes, los escaneos de la red de bots, junto con los ciberataques, apuntaron a la red de correo electrónico del Parlamento, la Oficina de Meteorología y los departamentos de Defensa y Sanidad. También sufrieron hackeos, los departamentos de educación y de finanzas del gobierno federal australiano, numerosas empresas y universidades.

“No he sido capaz de identificar otro país que haya recibido presiones en una serie de ámbitos tan amplios”, dijo Hugh White, un exfuncionario de inteligencia y actual profesor de estudios estratégicos en la Universidad Nacional de Australia. 

Además agregó que para él, los chinos están buscando la manera de mostrar al resto de Asia “lo que está en juego”, al decidir sobre “cómo se posicionan en relación con Estados Unidos y China”.

El régimen chino negó las acusaciones sobre los ciberataques. Zhao Lijian, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China dijo que, por el contrario, ellos son “firmes defensores” de la ciberseguridad.

Entre tanto diplomáticos chinos en Canberra, capital de Australia, dicen que el gobierno australiano está complaciendo a EE. UU., y mediante lo que podría interpretarse como una advertencia, sugirió que tal vez los estudiantes y turistas chinos podrían dejar de aportar millones de dólares en ingresos a Australia, y dejar de ser condescendientes con un país que no es amigo de China, acorde a lo que menciona Bloomberg.

Según informó el Sydney Morning Herald, la embajada china en Canberra acusó a Australia de “envenenar las relaciones bilaterales”. Y dejó que se filtre una lista de quejas, por lo que el régimen chino consideró como agravios por parte de Australia, los que incluían quejas sobre la prohibición de Huawei, sobre el pedido para que se investigue el origen del virus de Wuhan, la cancelación de visados académicos y el bloqueo de 10 acuerdos de inversión chinos.

Las represalias que está impartiendo el Partido Comunista chino (PCCh) contra Australia debido a los numerosos pedidos para que se realice una investigación internacional del origen del virus, dejan ver la naturaleza mafiosa del régimen y las consecuencias a las que se enfrentan las naciones del mundo que entorpecen, o representan una amenaza, a sus propósitos.

Vanesa Catanzaro – Monsviridis

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