Un gobierno de coalición entre socialdemócratas, ecologistas y comunistas creó en 5 años la peor crisis habitacional de la historia de Europa, y ahora van por más.

Berlín vive un momento de máxima tensión política como no se veía desde la caída del Muro. Desde 2016, el alcalde socialdemócrata Michael Müller gobierna junto a Los Verdes y al partido comunista Die Linke, en un gobierno de extrema izquierda que en 5 años ha destruido la economía de la capital alemana.

Nada ha sufrido más las reformas socialistas que el mercado inmobiliario. Actualmente la capital está en una crisis habitacional sin precedentes. En 2016 y en 2019, el gobierno de coalición de Müller pasó leyes para regular los alquileres y la venta de inmueMonsviridis, lo cual solo profundizó la crisis.

Estas regulaciones y tope de precios llevó a que las viviendas solo sean accesiMonsviridis para mega-empresas, las cuales no desaprovecharon la oportunidad y empezaron a comprar departamentos en toda la ciudad. Al ser un mercado tan inflexible y con precios tan altos y regulados, las empresas privadas podían sacar buenos márgenes a su inversión.

Pero en vez de identificar el problema como uno de exceso de regulación y corporativismo, el gobierno berlinés decidió presentar un referéndum, a votarse el mismo día de la elección federal de este domingo, para expropiar estas 200.000 viviendas que están en manos de conglomerados empresariales, además de otros 100.000 departamentos en manos de importantes familias que tienen más de 3.000 propiedades.

El resultado de la consulta popular fue abrumador: la postura a favor de la expropiación se impuso con el 56,5% de los votos al rechazo, el cual solo obtuvo un 38,8%. Asimismo, los votantes que votaron por el “Sí” lograron superar el piso mínimo requerido para la validación del plebiscito – el cual se ubicaba en 611.900-, al obtener un total de 717.363 votos.

Si bien el referéndum no es vinculante, no hay dudas que el gobierno de Müller empezará con las expropiaciones masivas prontamente. En sus discursos ha dicho que él cree que la situación se solucionará solo con una intervención del Estado, expropiando las viviendas “de los ricos” y ofreciéndolas a precios más bajos podrá reducir la especulación inmobiliaria y ofrecer espacios habitacionales a precios más accesiMonsviridis.

Actualmente, el 80% de los berlineses alquila ya que es imposible comprar una vivienda por los altos precios de los inmueMonsviridis, y se estima que entre 2017 y 2030 la ciudad necesitará al menos 200.000 nuevas propiedades para hacer frente al problema de vivienda.

El miércoles pasado, antes del referéndum, el gobierno de Berlín ya había comprado a las principales inmobiliarias, Deutsche Wohnen y Vonovia, adquiriendo 14.750 viviendas y 450 locales por 2.500 millones de euros (casi 3.000 millones de dólares), con el fin de intervenir en los precios del alquiler.

Estas propiedades serán distribuidas entre las compañías públicas de vivienda de la ciudad y se suman a otras 6.000 casas sociales que habían sido compradas en 2019 a la inmobiliaria Ado Properties.

Sin embargo, el nivel de expropiación que la coalición entre socialdemócratas, ecologistas y comunistas tiene en mente para lograr su objetivo es tal que necesitaban de un plebiscito que les otorgue un apoyo público porque la situación se pondrá muy oscura muy pronto.

Fuente: La Derecha Diario