Redacción Monsviridis– Los medios de comunicación estatales de Corea del Norte afirmaron el lunes 13 de septiembre que su gobierno probó con éxito su nuevo misil de crucero de largo alcance durante el fin de semana.

Según Reuters, el arma era capaz de viajar hasta 930 millas (1.500 km), dijo la agencia oficial de noticias KCNA. Alcanzó los objetivos y cayó en las aguas territoriales del país el sábado y el domingo.

Ello implica que el país aún puede permitirse el desarrollo de armas militares a pesar de la escasez de alimentos y la crisis económica.

La última prueba puso de manifiesto el desarrollo armamentístico de Pyongyang a pesar del estancamiento de las conversaciones destinadas a eliminar los programas nuclear y de misiles balísticos del Norte a cambio de un alivio de las sanciones por parte de Estados Unidos.

El ejército estadounidense interpretó la noticia como una amenaza potencial para los vecinos del país y más allá.

“Esta actividad pone de manifiesto que [Corea del Norte] sigue centrándose en el desarrollo de su programa militar y las amenazas que supone para sus vecinos y la comunidad internacional”, dijo el Comando Indo-Pacífico de Estados Unidos en un comunicado según el medio de comunicación.

El vecino de Corea del Norte, Japón, compartió opiniones similares sobre los informes. El país cooperaría con Estados Unidos para seguir de cerca el suceso.

La KCNA había elogiado el misil como “un arma estratégica de gran importancia”, dando que los avances del arma garantizarían la protección contra las “maniobras militares de las fuerzas hostiles”.

Las imágenes publicadas incluyen una que muestra un misil siendo disparado desde un vehículo de lanzamiento y otra volando horizontalmente en el cielo.

“Se trata de otro sistema diseñado para volar bajo los radares de defensa antimisiles o alrededor de ellos”, observó Jeffrey Lewis, investigador de misiles del Centro James Martin de Estudios sobre la No Proliferación.

Lewis comentó que los misiles de crucero de ataque terrestre de alcance intermedio suponen un peligro similar al de los misiles balísticos y proporcionan a Corea del Norte una capacidad importante.

Según Reuters, como los misiles de crucero no están oficialmente prohibidos por las sanciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, atraen menos atención que los misiles balísticos.

La última prueba puso de manifiesto el desarrollo armamentístico de Pyongyang a pesar del estancamiento de las conversaciones destinadas a eliminar los programas nuclear y de misiles balísticos del Norte a cambio de un alivio de las sanciones de Estados Unidos. Los medios de comunicación señalaron que dicha negociación se había pospuesto hace dos años.

Al parecer, Corea del Norte ha vuelto a poner en marcha un reactor nuclear del que se cree que produce plutonio para bombas nucleares, según alertó el mes pasado el organismo de vigilancia atómica de la ONU, según The Guardian.

El gobierno de Biden ha declarado que la diplomacia es una opción viable para lograr la desnuclearización de Corea del Norte, pero ha mostrado poco deseo de reducir las sanciones.

El ejército surcoreano dijo el lunes que estaba trabajando con Estados Unidos en un análisis riguroso.

Jeffrey Lewis – Monsviridis.com