Podemos pagó 32300 euros por la producción y difusión de seis vídeos de tres minutos cada uno que contenía el ideario del partido

La investigación en contra del partido izquierdista Podemos por financiamiento irregular a través de su consulta Neurona, ligada al chavismo, destapó que la tolda del exvicepresidente segundo del Gobierno español, Pablo Iglesias, utilizó al youtuber granadino Fausto Climent y su empresa Yugen Media S.L para filtrar propagan electoral encubierta y captar votos de forma indirecta en la elecciones de 2019.

La organización morada le pagó 32300 euros por la producción y difusión de seis vídeos de tres minutos cada uno que contenía el ideario del partido sin mencionar que la formación de Iglesias financiaba los audiovisuales con fondos electorales, admitió Climent ante el juez encargado de la causa, Juan José Escalonilla.

Su confesión en el tribunal revela que Podemos “ataca a sus contrincantes y crea el caldo de cultivo para que las personas voten al partido izquierdista”, agrega Ok Diario.

Es una estrategia que la exjefe de auditoría del partido, Mónica Carmona, denunció en la Audiencia Nacional de Madrid por sospechar “una posible contratación duplicada de servicios que podría permitir el desvío de fondos desde Neurona”.

Ella –ahora separada de su cargo dentro de Podemos– entregó al juez Escalonilla el borrador de un contrato entre el partido y Yugen Media SL para la campaña del 28-A para demostrar que el concepto del acuerdo por la prestación de servicios en redes sociales y producción audiovisual corresponde a un encargo similar al que Podemos hizo en esas mismas fechas a la consultora Neurona Comunidad SL por 363.000 euros y que ahora investiga el juzgado de instrucción número 42 de Madrid.

Con las tareas definidas

En ese contrato las obligaciones estaban claras. El documento divide los servicios que debía prestar su empresa en dos fases: antes de las elecciones y después de estas.

En la primera parte la compañía de Fortfast –así se hace llamar Climent– se dedicaría a la «localización y caracterización de audiencias objetivo, así como competidoras, a partir del análisis de datos de las redes sociales propias del cliente»; «desarrollo y planificación de estrategias para maximizar el impacto a la audiencia objetivo a través de YouTube y redes sociales anexas».

Después de los comicios, su labor se centraría en el «desarrollo y planificación de estrategias para maximizar el impacto a la audiencia objetivo a través de YouTube y redes sociales anexas»; «desarrollo de contenidos colaborativos con los principales creadores nacionales» y «desarrollo de contenidos propios de YouTube».

De esa manera se gestaron tres meses de negocios. Pero el destino de las ganancias y las prácticas para obtenerlas son parte de otra polémica. Fortfast abandonó una temporada su canal de vídeos de YouTube después de una acusación de explotación laboral en su contra pese a promover los valores de “igualdad y justicia social” de Podemos y de expresar rechazo a las entrevistas de «derechas».

Mentira mediática

«Hola, Pablo Iglesias, ¿te animarías a una entrevista en mi canal?», le preguntó el youtuber por las redes sociales al dirigente de Podemos cuando aspiraba a entrar al gobierno de coalición.

«Claro que sí. Seguro que no será fácil pero me toca dar la cara», contestó Iglesias. Parecía una invitación espontánea pero no. Era la continuación de una relación de negocios donde el dinero del contrato le aseguraba preguntas cómodas y complacientes en 14 minutos con 40 segundos.

Fórmula reciclada

Iglesias está en campaña y Podemos repite su fórmula de “guerra sucia» contra el resto de las candidaturas que se presentan a las elecciones regionales del próximo 4 de mayo.

Su formación creó guerrillas de creativos para manchar la imagen de los candidatos Isabel Díaz Ayuso, Rocío Monasterio y Edmundo Bal mientras que las críticas contra el socialista Ángel Gabilondo son indirectas.

Estas guerrillas están compuestas por decenas de cargos públicos y cuadros orgánicos de Podemos dedicados a divulgan montajes para erosionar a los rivales de la centroderecha con fotocomposiciones donde aparecen ridiculizados los cabezas de cartel de Partido Popular, Vox y Ciudadanos.

Una de las últimas imágenes que han compartido es una de Ayuso con varios ataúdes y cuernos a modo de diablo.

Esta vez sin Climent –aparentemente– el grupo de diseñadores gráficos creó cuentas en Twitter e Instagram bajo el nombre ‘La Oportunidad 4M’ para colarse en un público joven despolitizado que se mueve en estas redes sociales.

Las caras visiMonsviridis de Podemos como Sofía Castañón, Lilith Verstrynge, Jesús Santos, Dina Bousselham o el fotógrafo personal de Pablo Iglesias siguen a estas cuentas y replican sus mensajes en sus perfiles personales.

Para reclutar a estos diseñadores, Podemos tiene un apartado en su web que reza: «¿Eres una persona creativa? ¿Tienes influencia en las redes sociales y quieres colaborar con la campaña en Madrid? Rellena el siguiente formulario para que podamos contactar contigo».

Buscan expertos en diseño, creación de vídeos, redes sociales (influencers), guión, creatividad, y piden a los candidatos enviar una web o perfil de redes donde poder ver trabajos previos. Lo único sin especificar en la oferta si el trabajo es remunerado o gratis. Ya lo revisará el juez Escalonilla.

Gabriela Moreno – Panampost.com