Redacción MonsviridisLa deportista de 67 años que conquistó el tercer lugar del Triatlón Ironman anual que se celebra en Nueva Jersey, Estados Unidos, Jeanne Mitchell, en el grupo entre los 65 y los 69 años, reveló cómo fue que desafió al máximo su voluntad y su resistencia física en el 2018.

Nacida en medio de una familia acomodada de Nueva York, bien educada y con un hogar ejemplar cayó víctima de una depresión insuperable que la obligó a estar hospitalizada durante semanas, relata el medio internacional Minghui.org el 5 de abril. 

La medicina fue incapaz de ayudarla efectivamente y no fue sino hasta el 2003 cuando empezó a practicar la disciplina milenaria china Falun Dafa, cuando su vida empezó a sentir sentido y alivio, según explicó Mitchell.

Dijo: “En el pasado, mi sistema inmunológico estaba muy débil y a menudo me resfriaba y tenía fiebre. Después de que comencé a practicar Falun Dafa, me volví saludable casi de la noche a la mañana”. 

Y agregó: “Encontré lo que estaba buscando cuando aprendí Falun Dafa. Creo que me he convertido en una mejor persona”, versión que fue corroborada por su esposo, testigo de la forma en que ella aprendió a superar los conflictos de su vida. 

Su adhesión a la disciplina de Falun Dafa fue tal que aprendió chino para leer el libro principal Zhuan Falun, en la versión original que le enseña a practicar Verdad, Compasión y Tolerancia, los principios universales que fundamentan al movimiento. 

Realmente, el deporte no había sido su pasatiempo favorito, pero ahora tenía una causa. Quería exponer la persecución que durante casi 20 años perpetraba el Partido Comunista de China (PCCh) contra los seguidores de Falun Dafa en el país.

Le recomendamos:

Así, se entrenó durante 8 meses hasta que finalmente logró sobresalir de entre los mil participantes para lucir una camiseta con el letrero “Libertad para Falun Dafa”, con la esperanza de que esa visibilidad aportará algo de alivio a los compañeros que sufrían toda clase de abusos y torturas en manos del PCCh. 

El impacto de su hazaña ciertamente llevó el mensaje a muchos de sus lectores de las redes sociales, algunos de los cuales quisieron seguir la misma disciplina espiritual de Falun Dafa. 

Son muchas las historias de superación de limitaciones físicas, de enfermedades y de adicciones, entre otras, que superan los seguidores de la milenaria tradición espiritual.

Uno de los ejemplos lo expone Huang Dengbao, un conductor de vehículos semirremolque, quien arriesgó su vida en el trabajo varias veces, a causa de la excesiva presión, lo que le condujo a la adicción al cigarrillo y al fruto del betel, además de deteriorar su salud.  

Luego de seguir el sistema de ejercicios y meditación de Falun Dafa alcanzó el suficiente control sobre sí mismo como para superar sus vicios. La mejora en su salud y su control sirvió de apoyo a sus amigos, quienes también iniciaron la práctica. 

No obstante, aún persisten la brutal persecución y las atrocidades cometidas contra sus practicantes y contra los abogados de derechos humanos dedicados a defender a víctimas de la persecución.

Por su parte, el Departamento de Estado de Estados Unidos ha denunciado los abusos cometidos por el PCCh contra las minorías espirituales, y en particular contra los seguidores de Falun Dafa.

La más reciente fue en su Informe anual sobre las Prácticas de Derechos Humanos de 2020, el cual fue elaborado durante la administración Trump.

José Hermosa – Monsviridis.com